viernes, 18 de junio de 2010

La música sagrada del Vaticano II


Santo de Palazón


Maria, piccola Maria de Kiko Arguello

De noche iremos de Taizé

Suenen los instrumentos

"Los instrumentos musicales pueden ser de gran utilidad en las celebraciones sagradas, ya acompañen el canto, ya intervengan solos. Téngase en gran estima enla Iglesia latina el órgano de tubos, como instrumento musical tradicional, cuyo sonido puede aportar un esplendor notable a las ceremonias eclesiásticas, y levantar poderosamente las almas hacia Dios y hacia las realidades celestiales.

En el culto divino se pueden admitir otros instrumentos, a juicio y con el consentimiento de la autoridad eclesiástica territorial competente, siempre que sean aptos o puedan adaptarse al uso sagrado, convengan a la dignidad del templo y contribuyan realmente a la edificación de los fieles" (MS 62).

Más requisitos...

"Los músicos abordarán este nuevo trabajo con el deseo de continuar una tradición que ha proporcionado a la Iglesia un verdadero tesoro para la celebración del culto divino. Examinarán las obras del pasado, sus géneros y sus características, pero considerarán también con atención las nuevas leyes y las nuevas necesidades de la liturgia: así, «las nuevas formas se desarrollarán, por decirlo así, orgánicamente a partir de las ya existentes», y las obras nuevas, en modo alguno indignas de las antiguas, obtendrán su lugar, a su vez, en el tesoro musical.

Las nuevas melodías que se han de componer para los textos en lengua vernácula necesitan evidentemente de la experiencia para llegar a una suficiente madurez y perfección. No obstante, se debe evitar que, bajo el pretexto de experimento, se realicen en las iglesias cosas que desdigan de la santidad del lugar, la dignidad de la acción litúrgica y la piedad de los fieles.

La adaptación de la música sagrada en las regiones que posean una tradición musical propia, sobre todo en los países de misión, exigirá a los expertos una preparación especial: se trata, en efecto, de asociar el sentido de las realidades sagradas con el espíritu, las tradiciones y la expresión simbólica de cada uno de estos pueblos. Los que se consagren a este trabajo deben conocer suficientementetanto la liturgia y la tradición musical de la Iglesia como la lengua, el canto populary la expresión simbólica del pueblo para el cual trabajan" (MS 59, 60 y 61).

Los primeros requisitos...

"Entre las melodías que han de prepararse para los textos en lengua vernáculatienen una importancia especial aquellos que pertenecen al sacerdote y a losministros, ya las ejecuten solos, ya las canten con la asamblea de los fieles, o las dialoguen con ella. Al elaborarlas, los músicos han de discernir si las melodías tradicionales de la liturgia latina ya utilizadas para el mismo fin pueden sugerir soluciones para ejecutar estos mismos textos en lengua vernácula.

Las nuevas melodías destinadas al sacerdote y a los ministros han de ser aprobadas por la autoridad territorial competente.

Las Conferencias Episcopales interesadas en ello cuidarán de que exista unasola traducción para una misma lengua, que será utilizada en las diversas regiones donde esta lengua se hable. Conviene también que haya, en la medida de lo posible, uno o varios tonos comunes para las piezas que conciernen al sacerdote ya los ministros, así como para las respuestas y aclamaciones del pueblo; así sefacilitará la participación común de los que hablen un mismo idioma" (MS 56, 57 y 58).

Las nuevas composiciones

"Las nuevas composiciones de música sagrada han de adecuarse plenamente a los principios y a las normas expuestas más arriba. Por lo cual, han de «presentarlas características de verdadera música sacra y que no sólo puedan ser cantadas por las mayores scholae cantorum, sino que también estén al alcance de los coros más modestos y fomenten la participación activa de toda la asamblea de los fieles».

En lo que concierne al tesoro musical tradicional, se pondrán de relieve, en primer lugar, las obras que respondan a las exigencias de la renovación litúrgica. Después, los expertos especialmente competentes en este terreno estudiarán cuidadosamente si otras piezas pueden adaptarse a estas mismas exigencias.

En cuanto a las composiciones que no corresponden a la naturaleza de la liturgia o a la celebración pastoral de la acción litúrgica, serán oportunamente trasladadas alos ejercicios piadosos, y, mejor aún, a las celebraciones de la palabra de Dios" (MS 53).

¿Qué aprender en un seminario?

"Para conservar el tesoro de la música sagrada y promover debidamente nuevas creaciones, «dése mucha importancia a la enseñanza y a la práctica musical en los seminarios, en los noviciados de religiosos de ambos sexos y en las casas de estudios, así como también en los demás institutos y escuelas católicas» y principalmente en los Institutos superiores especialmente destinados a esto. Debe promoverse ante todo el estudio y la práctica del canto gregoriano, ya que, por sus cualidades propias, sigue siendo una base de gran valor para la cultura en música sagrada" (MS 52).

"Tercer grado"

"Pertenecen al tercer grado:
a) Los cantos procesionales de entrada, y de comunión.
b) El canto después de la lectura o la epístola.
c) El Alleluia antes del Evangelio.
d) El canto del ofertorio.
e) Las lecturas de la Sagrada Escritura, a no ser que se juzgue más oportuno proclamarlas sin canto" (MS 31).

"Segundo grado"

"Pertenecen al segundo grado:
a) Kyrie, Gloria y Agnus Dei.
b) El Credo.
c) La oración de los fieles" (MS 30).

"Primer grado"

"Pertenecen al primer grado:
a) En los ritos de entrada:
- El saludo del sacerdote con la respuesta del pueblo.
- La oración.

b) En la liturgia de la palabra:
- Las aclamaciones al Evangelio.

c) En la liturgia eucarística:
- La oración sobre las ofrendas.
- El prefacio con su diálogo y el Sanctus.
- La doxología final del canon.
- La oración del Señor - Padrenuestro - con su monición y embolismo.
- El Pax Domini.
- La oración después de la comunión.
- Las fórmulas de despedida" (MS 29).

El canto en la Misa

La Instrucción Musicam Sacram introduce el llamado principio de solemnidad progresiva y lo aplica a la celebración del Santo Sacrificio de la Eucaristía y de la Liturgia de las horas. En el primer caso, señala la existencia de tres grados de participación: el primero puede utilizarse sólo; el segundo y tercero nos serán empleados, íntegra o parcialmente, sino con el primer grado. Así, los fieles siempre podrán participar de un modo pleno.

La "capilla musical"

El coro, "capilla" o schola cantorum debe asegurar la correcta y justa interpretación de las partes que le corresponden, de acuerdo con los distintos géneros de canto. Además, debe promover la participación activa de los fieles.

¿Dónde es obligado que exista una "capilla musical"? En las catedrales, iglesias mayores, seminarios y casas de estudio de los religiosos.

¿Dónde es recomendable que existan? En el resto de las iglesias, por modestas que sean. Y, donde no sea posible, que, al menos, existan uno o dos cantores bien formados, capaces de ejecutar, dirigir y sostener el canto de la asamblea.

Imagen del cielo

"Nada más festivo y más grato en las celebraciones sagradas que una asambleaque, toda entera, expresa su fe y su piedad por el canto. Por consiguiente, la participación activa de todo el pueblo, expresada por el canto, se promoverá diligentemente de la siguiente manera:

a) Incluya, en primer lugar, las aclamaciones, las respuestas al saludo del celebrante y de los ministros y a las oraciones letánicas, y además las antífonas y los salmos, y también los versículos intercalares o estribillo quese repite, así como los himnos y los cánticos.

b) Por medio de una catequesis y pedagogía adaptada se llevará gradualmente al pueblo a participar cada vez más en los cantos que le corresponden, hasta lograr una plena participación.

c) Sin embargo, algunos cantos del pueblo, sobre todo si los fieles no están aún suficientemente instruidos o si se emplean composiciones musicales a varias voces, podrán confiarse sólo al coro, con tal que no se excluya alpueblo de las otras partes que le corresponden. Pero no se puede aprobar lapráctica de confiar sólo al grupo de cantores el canto de todo el Propio y detodo el Ordinario, excluyendo totalmente al pueblo de la participación cantada" (MS 16).


Participación interior y participación exterior

Las celebraciones litúrgicas son celebraciones de la Iglesia: es decir, del pueblo santo congregado y ordenado bajo la presidencia del Obispo o de un presbítero. En esta asamblea:

El sacerdote preside, haciendo las veces de Cristo.

Los fieles cumplen su función litúrgica mediante la participación plena, consciente y activa que requiere la naturaleza de la misma liturgia. Esta participación actuosa es, ante todo, INTERIOR. Interior quiere decir espiritual: los fieles se unen en espíritu a lo que pronuncian o escuchan. Pero, la participación ha de ser también EXTERIOR, es decir, expresada por medio de gestos, actitudes y palabras, que siempre son respuesta y que a veces se cantan (quizás, por esto, decimos que la principal forma de canto litúrgico es la responsorial o antifonal). El sacerdote debe educar a los fieles para esto.

¿Qué solemnidad buscamos?

"Téngase en cuenta que la verdadera solemnidad de la acción litúrgica nodepende tanto de una forma rebuscada de canto o de un desarrollo magnífico deceremonias, cuanto de aquella celebración digna y religiosa que tiene en cuenta laintegridad de la acción litúrgica misma; es decir, la ejecución de todas sus partessegún su naturaleza propia. Una forma más rica de canto y un desarrollo mássolemne de las ceremonias siguen siendo, sin duda, deseables allí donde sedisponga de medios para realizarlos bien; pero todo lo que conduzca a omitir, acambiar o a realizar indebidamente uno de los elementos de la acción litúrgicasería contrario a su verdadera solemnidad" (MS 11).

La selección del género de música sagrada

"En la selección del género de música sagrada, tanto para el grupo de cantorescomo para el pueblo, se tendrán en cuenta las posibilidades de los que debencantar. La Iglesia no rechaza en las acciones litúrgicas ningún género de músicasagrada, con tal que responda al espíritu de la misma acción litúrgica y a lanaturaleza de cada una de sus partes y no impida la debida participación activadel pueblo" (MS 9).

El principio de solemnidad progresiva

"Entre la forma solemne y más plena de las celebraciones litúrgicas, en la cualtodo lo que exige canto se canta efectivamente, y la forma más sencilla, en la queno se emplea el canto, puede haber varios grados, según que se conceda al cantoun lugar mayor o menor. Sin embargo, en la selección de partes que se debencantar se comenzará por aquellas que por su naturaleza son de mayor importancia;en primer lugar, por aquellas que deben cantar el sacerdote o los ministros conrespuestas del pueblo; o el sacerdote junto con el pueblo; se añadirán después,poco a poco, las que son propias sólo del pueblo o sólo del grupo de cantores" (MS 7).

¿Qué es la música sagrada?

En 1967, la Sagrada Congregación de Ritos junto con el Consilium tuvieron que hacer frente a los problemas que ya estaba planteando en la aplicación de los principios de Sacrosanctum Concilium en el campo de la música sagrada y, en concreto, en la comprensión de su función ministerial. Esta respuesta oficial se recoge en la Instrucción Musicam Sacram.

En primer lugar, se define que es la música sagrada. Para ello, se presentan dos condiciones: una de carácter esencial y otra, más abierta, de tipo histórico y fenomenológico. Dejando claro que el verdadero fin de la música sagrada es la gloria de Dios y la santificación de los fieles, se afirma que:

a) Se entiende por música sagrada aquella que, creada para la celebración del culto divino, posee las cualidades de santidad y de perfección de formas.

b) Con el nombre de música sagrada se designa aquí: el canto gregoriano, la polifonía sagrada antigua y moderna, en sus distintos géneros, la música sagrada para órgano y para otros instrumentos admitidos, y el canto sagrado popular, litúrgico y religioso.

Cuando se nos plantea el problema de decidir si una determinada composición musical es o no es música sagrada, hemos de responder planteando al mismo tiempo estos dos principios y nunca disociándolos.

jueves, 17 de junio de 2010

Un quiebro obligado: san Pío X

El esplendor dado a la música para la alabanza divina fue tal, que se hizo imposible distinguir una ópera de una misa. Sí, la primera era el domingo por la tarde en el teatro y en italiano; la segunda, era por la mañana, en el templo y en latín.

Fue necesario volver a los orígenes y los orígenes son gregorianos:


Y con esto, llegamos a la Reforma Litúrgica emprendida por el Vaticano II.

El post-concilio tridentino

La exaltación de la Presencia Eucarística se plasmo gozosamente en la música. Música, ¿litúrgica o religiosa?

Un villancico al Santísimo Sacramento:

Orquesta Barroca De Sevilla & Coro Barroco De Andalucia

Los ejemplos también se dan en la música criolla:

El Concilio de Trento

«Sean desterradas de las iglesias las música en que, bien con el órgano bien con el cantovocal, se mezcle algo lascivo e impuro; así como las vanas conversaciones,paseos, estrépitos y aclamaciones, de manera que la casa de Dios pueda ser vista y declarada casa de oración».

Exposición de la doctrina en los tocante a la misa, (Sesión 22, 1562)

Lógicamente, desaparecieron algunas cosas. Como el Canto de la Sibila:


Y aparecieron otras, como la magnífica polifonía de la Reforma Católica. Un ejemplo, el Ave Maris Stella de Monteverdi:

El primer quiebro: el Canto Gregoriano

22 de marzo del 1071. Hora de sexta. San Juan de la Peña. El rey Sancho Ramírez, vasallo del papa, decreta el cambio del rito hispano por el romano (o, mejor dicho, franco romano). Un ejemplo felicísimo: el Intróito de Navidad.



La época de las liturgias propias

Milanesa, galicana, hispánica... Tantas como iglesias locales. Escuchemos el canto de comunión propio de la liturgia hispano-mozárabe - o "ad confractionem": Gustate et videte.


O el gloria "more ambrosiano":

En el principio... fue el salmo

El origen de la música litúrgica está en la sinagoga. Los primeros cristianos -los de la era apostólica- eran principalmente judíos piadosos. Al convertirse al cristianismo, no dejaron sus formas de plegaria que, en definitiva, eran las formas de oración que el mismo Señor había empleado. Al canto de los salmos y de las plegarias tradicionales hebreas añadieron la oración del Padrenuestro. Alrededor de la celebración de la Eucaristía, fueron apareciendo otras piezas líricas y musicales que han llegado hasta nosotros. Escucharemos un salmo, el 29:

miércoles, 16 de junio de 2010

La continuidad

La liturgia es la obra del mismo Cristo en su Iglesia. Él es el actor principal. Nosotros, miembros de su Cuerpo, participamos en ella uniéndonos a su ofrenda con un corazón indiviso, al tiempo que participamos de los frutos de la Redención.

Esta participación en la ofrenda de Cristo se da en la historia, al mismo tiempo que la conforma, abriéndola a la eternidad. Por eso, siendo Cristo "el mismo, ayer, hoy y siempre", la continuidad en la dimensión litúrgica de la Iglesia es una realidad que, en muchas ocasiones, se palpa incluso en las formas temporales de los textos eucológicos, los usos y las melodías empleados para la alabanza divina.

Os propongo un ejercicio. Se trata de descubrir una constante. En cierto modo, es un enigma. Sin embargo, no nos va a ser difícil solventarlo. Vamos a escuchar cinco "kyries". Aunque realmente es el mismo. ¿Qué es lo que lo identifica? ¿Qué es lo que los diferencia?

En primer lugar, gregoriano:


Después, con Machaut (s. XIV), la incipiente polifonía medieval:


Con Desprez (ss. XV-XVI), el tránsito a la modernidad:


Con Palestrina (s. XVI), el canto de la Reforma de Trento:


Finalmente, con Duruflé (s. XX), la intuición de San Pío X:



Vivir la música litúrgica

Esta bitácora que hoy comienza surge como una herramienta pedagógica al servicio de la formación litúrgico-musical de los seminaristas mayores de la Archidiócesis de Zaragoza. Es un espacio en el que se muestran los principios que orientan la composición y utilización de las obras musicales que forman o han formado parte de los repertorios musicales de las distintas familias litúrgicas. No es un tratado, sino más bien un prontuario que espera enriquecerse por la interactividad de todos los que lleguen hasta él.

Siéntete bienvenido y entra hasta dentro. Este sitio es tan tuyo, como nuestro.