jueves, 17 de junio de 2010

Un quiebro obligado: san Pío X

El esplendor dado a la música para la alabanza divina fue tal, que se hizo imposible distinguir una ópera de una misa. Sí, la primera era el domingo por la tarde en el teatro y en italiano; la segunda, era por la mañana, en el templo y en latín.

Fue necesario volver a los orígenes y los orígenes son gregorianos:


Y con esto, llegamos a la Reforma Litúrgica emprendida por el Vaticano II.

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