Las celebraciones litúrgicas son celebraciones de la Iglesia: es decir, del pueblo santo congregado y ordenado bajo la presidencia del Obispo o de un presbítero. En esta asamblea:
El sacerdote preside, haciendo las veces de Cristo.
Los fieles cumplen su función litúrgica mediante la participación plena, consciente y activa que requiere la naturaleza de la misma liturgia. Esta participación actuosa es, ante todo, INTERIOR. Interior quiere decir espiritual: los fieles se unen en espíritu a lo que pronuncian o escuchan. Pero, la participación ha de ser también EXTERIOR, es decir, expresada por medio de gestos, actitudes y palabras, que siempre son respuesta y que a veces se cantan (quizás, por esto, decimos que la principal forma de canto litúrgico es la responsorial o antifonal). El sacerdote debe educar a los fieles para esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario